Ventosas

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Beneficios de la terapia con ventosas o Cupping

La terapia con ventosas o cupping proviene de la Medicina Tradicional China. Esta técnica se encuentra dentro de la Naturopatía Manual y consiste en la aplicación de ventosas sobre la piel. Éstas succionan la piel y parte del músculo mediante un sistema de vacío favoreciendo el sistema linfático, la circulación sanguínea y la reparación de los tejidos profundos.

“Esta técnica permite identificar las zonas tóxicas del cuerpo, pues al aplicar las ventosas sobre la espalda y esperar 10 minutos, las zonas que quedan enrojecidas, permiten al terapeuta detectar el órgano afectado por la enfermedad. Recordemos que la espalda funciona como una especie de mapa donde se reflejan todos los órganos del cuerpo”, explica el doctor Arturo O´Byrne, médico integrativo.

Aunque tradicionalmente se utilizaban ventosas de bambú, cerámica, madera o cristal con las que tenían que provocar la succión mediante alcohol y fuego, hoy en día se pueden encontrar ventosas de cristal o plástico provistas con sistemas más cómodos como las bombas de succión o peras de goma que permiten ejercer el vacío fácilmente y obtener el grado de succión deseado por el terapeuta.

La terapia con ventosas se puede hacer de distintas formas según la patología que se trate:

  • Aplicar la ventosa sobre el punto específico a tratar y dejarla fija.
  • Aplicar la ventosa y extraerla rápidamente. Este método se utiliza principalmente en la espalda.
  • En la zona a tratar, donde previamente habremos aplicado aceite, situamos la ventosa y deslizamos con el fin de masajear. Así favorecemos el drenaje sanguíneo y linfático, eliminando también toxinas.
  • Se hace un sangrado en el punto a tratar y se coloca la ventosa aspirando simultáneamente. Con esta técnica conseguimos reducir la tensión o la congestión en los procesos inflamatorios.

El uso de las ventosas está indicado, entre otros beneficios, para:

  • Tratar contracturas.
  • Favorecer la eliminación de líquidos y grasa.
  • Eliminar toxinas.
  • Reducir edemas.
  • Eliminar estrés.
  • Regular el sistema nervioso.
  • Mejorar los tendones.
  • Aumentar las defensas.
  • Efecto analgésico.

Las ventosas siempre deben ser aplicadas por un terapeuta experimentado. Es una técnica eficaz siempre y cuando se realice adecuadamente.